Mi muerto corazon

Sin pensar en agonías, en fantasmas, en deseos, en ilusión, la insensibilidad se apodera de aquel q puede o intenta al mirar, gritar que quiere vivir lo q logra ver a través de ese cristal, que no lo deja escuchar, oler, sentir, vivir…

Puede sentir el calor al tocar aquella pared de cristal y como respuesta vuelve a escuchar en su interior la voz que dice: “vuelve a vivir… estarás bien” pero el siente que si sale se perderá y olvidara lo que creo la tumba en la que se encuentra, en la que esta solo y seguro, ya que los muertos no tienen porque preocuparse, porq latir una vez mas?. Solo prefiere observar en su ataúd de cristal. En espera de que no por el pueda un día romperse si urna desaliñada y pueda volver a respirar el aira de la libertad, el aire de la vida, ese mismo aire que ha abierto grietas en esa gruesa urna de cristal…

El no sabe cuanto tiempo le queda para vivir su libertad, ni cuanto le queda para dejar de descansar en paz…